Son esos versos temblorosos, hinchados. Esos versos, esos versos como un puñetazo al día siguiente.
Colgados en el tendedero, secando sus letras al Sol del pre-verano. Esos versos, esos versos que son migas en la mesa. Que son partituras en si bemol. Que son ese instante de tiempo en que la luz de tu cara llega al espejo. Esa ciencia sucia son también letras.
Esos, son esos versos.
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