brecht. ahí, (in)quieto en esa tuya ciudad de asfalto dices: oh, soy alguien triste, tan triste que soy hasta feliz. triste en esta ciudad triste, gris triste y a la vez fantástico. este mundo grotesco te fascina delicado, ese ying desde tu yang, brecht.
dices, ahí parado: no os dejéis seducir. no os dejéis seducir por esas pequeñas muertes que os rondan como moscas, dejad el lodo, resistid la impía tierra que os enterrará.
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